Cerrar

Hace un tiempo visité las oficinas de Level39 en Canary Wharf como parte de la Workplace Week, que involucra recorridos en algunas de las empresas más innovadoras del Reino Unido. Adicionalmente, se hicieron donaciones mediante la venta de los boletos para apoyar a la fundación Children In Need de la BBC que tiene una grandiosa causa caritativa.

Level39 es el acelerador más grande de tecnología en Europa y es un ambicioso centro para las mentes más brillantes del mundo con un espíritu emprendedor. También cuenta con interiores modernos y extremadamente asombrosos diseñados por los Arquitectos Gensler, quienes han trabajado en los espacios de trabajo de Facebook y Google, por lo cual estaba feliz de dar un paseo por sus oficinas.

1727_02_BP4_interior_3k_151112_710_474_80[1]

Pic 1. Oficinas de Level 39 en Canary Wharf, London

Era estimulante ver tantos diseños emocionantes y vigorizantes combinados con la tecnología más vanguardista (incluida una cafetera operada con iPad, yo inmediatamente me quería comprar una!)
Sin embargo, la visita también me hizo pensar en lo mucho que han cambiado las oficinas y el trabajo en general en las últimas décadas.
Las oficinas del pasado, particularmente a mediados del siglo 20, eran conocidas comúnmente como un arreglo de hileras de escritorios alineados uno tras otro y las tareas involucraban el rutinario y tedioso papeleo.

Capture2[1]

Pic 2. Oficina en los años 50

Gran parte de este cambio puede atribuirse a la era digital. El espacio de trabajo de una oficina ha evolucionado impresionantemente, primero cambiando las máquinas de escribir por computadoras y la disposición de los escritorios para dar lugar al uso compartido de la información y a los distintos modos de trabajo que se adaptan a la interacción en equipos.

Las largas hileras de escritorios se transformaron en infames cubículos encapsulando a sus usuarios y evitando así la interacción con los trabajadores. Más tarde, eso cambió nuevamente cuando las terminales compartidas (hot-desking) se pusieron de moda y los empleados ya no tenían que tener un espacio permanente en su escritorio. Esto rápidamente generó nuevos inconvenientes, debido al surgimiento de la competencia entre colegas por tener el mejor escritorio ya que éstos se obtienen por orden de llegada.

CubeSpace[1]

Pic 3. Cubículo de oficina

Las oficinas fueron abiertas y divididas por falsos muros de cartón para crear un entorno de “espacio abierto” que era vital en las grandes metrópolis como Londres, Hong Kong o Nueva York donde el espacio es limitado.

Las oficinas de plano abierto fueron creadas para que sean lo suficientemente funcionales y versátiles para incluir cuartos y espacios para apoyar a los trabajadores en sus múltiples modos laborales. Estudios actuales sugieren que los empleados progresan gradualmente y cambian de un modo de trabajo a otro dependiendo de su tarea, con frecuencia pasando por distintos ciclos dentro de un día de trabajo.

Adicionalmente, dado que el trabajo ya no involucra solamente un conjunto simple de tareas rutinarias, con frecuencia se requiere la cooperación de varios miembros del proyecto en distintas etapas del mismo tanto de miembros permanentes como virtuales del equipo. Los organigramas y las estructuras también han evolucionado permitiendo que equipos versátiles y matrices se integren en un entorno corporativo donde las líneas a reportar involucran a múltiples participantes.

Además, la era digital permite a las compañías que su personal trabaje a distancia. Ahora los empleados pueden trabajar mientras viajan, en casa, en el extranjero o incluso en las instalaciones de los clientes o proveedores y esto ha abierto una nueva ruta de posibilidades para los diseñadores de mobiliario.

Estos cambios gradualmente introdujeron alteraciones en el diseño de oficinas de tal modo, que los organizadores de espacio, arquitectos, diseñadores de interiores y administradores de instalaciones pudieran incorporar nuevos equipos e instalaciones de oficina para acomodar las distintas funciones laborales.

La extensa investigación académica en el campo de factores humanos y ergonomía soporta la idea de que los entornos de oficina afectan a los empleados y sus resultados en el trabajo a un mayor grado como nunca antes se había imaginado. Reducir el ausentismo, el estrés relacionado con el trabajo, la mala postura, y las implicaciones para la salud a largo plazo como los desórdenes musculoesqueléticos (MSD por sus siglas en inglés), son las principales razones que las empresas consideran al adquirir muebles ergonómicos.

Tener oficinas bien diseñadas equipadas con muebles ergonómicos también representa para las empresas una forma de venderse, al atraer nuevo talento que tenga una contribución positiva en los ingresos corporativos.

Durante la era del auge punto-com antes del 2000, muchas nuevas empresas on-line crecieron y se expandieron, lo que produjo un nuevo enfoque en el diseño de oficinas.

Algunas de las empresas líderes del mundo empezaron a invertir bastante en muebles ergonómicos para maximizar la productividad, la felicidad y los niveles de satisfacción en el trabajo.

En resumen, diseñar oficinas ergonómicamente inteligentes tiene un impacto positivo en los resultados finales de la empresa. Empleados felices significa clientes felices que, a fin de cuentas, equivale a socios felices!

Steve_Vinter_and_Deval_Patrick_play_ping_pong[1]

Pic 4. Empleados de Google jugando ping pong